Ante la necesidad de rescatar la historia y resaltar la identidad y tradición de los barrios porteños, así como la importancia de recrear el sentido de pertenencia e identificación de los vecinos con su ámbito, se propone la creación de un emblema distintivo de cada barrio de la Ciudad, que surja de la libre participación de los integrantes de la comunidad junto a sus instituciones intermedias.
El mismo podrá utilizarse como símbolo en papelería, afiches, folletos, documentos, carteles, películas, como así también en torneos, competencias y toda actividad deportiva y cultural, siempre que sea necesario identificar al barrio.
Para ello se establecen una serie de normas, que sirven como marco indicativo y continente de las propuestas que se generen.